Antes del iPhone, yo utilizaba mi móvil para telefonear o enviar SMS. Desde que tengo el iPhone, ya no espero a que suene para usarlo, explotarlo, optimizarlo, enriquecerlo con nuevas aplicaciones, cada una más (f)útil que la anterior. En pocas palabras, con el iPhone ya no descuelgo el aparato. ¿Paradoja suprema o adicción a la manzana? Un misterio sin resolver.
Pero en este mundo siempre hay gente que dedica sus esfuerzos a despejar cualquier duda y confirmar nuestras adicciones inconscientes. Prueba de ello es este breve test creado por iPhoniPad.com. Le principio es simple: entre la veintena de iPhones que se presentan aquí, debes encontrar el iPhone 3GS original, es decir, aquel que tiene los iconos colocados tal como vienen de fábrica. Para facilitarte la tarea, haz clic en la imagen para ampliarla.
La buena noticia es que, a fuerza de personalizar mi iPhone cambiando el orden de los iconos, ya no recuerdo cómo estaban colocados de origen. En definitiva, fallé. Así que no estoy “addicted” y puedo, ahora sí, reanudar mi vida normal, iPhone en mano.
¿Te gustaría conocer la solución? ¿La incertidumbre te corroe por dentro, no soportas quedarte sin saberlo? Para evitarte una crisis nerviosa, sólo tienes que mirar la última línea, en octavo puesto…
Gracias iPhoniPad.



2 Comentarios
No deberíais haber dejado la solución ahí tan… sin avisar. Se lee sin que te des cuenta y ya no vale el test
Pues yo pienso financiarme un Ipad y un macbook(pro) con lockerz, si quereis que os envie una invitacion, mandarme un e-mail a migfu61514@hotmail.com. Mucha suerte