Apple España ha sido tan amable de cedernos durante unos días un MacBook Pro unibody de 15 pulgadas a 2,8 GHz para preparar un artículo para el próximo número de la revista.
Pero para ir abriendo boca, he pensado en dejar en el blog una serie de apuntes sobre el uso de la máquina. No pretendo hacer aquí un review completo ni recordar las especificaciones del equipo, sino únicamente exponer las apreciaciones subjetivas que me produce.
Hoy empezaré hablando de la ergonomía. Como comparación, tengo también un MacBook Pro de 15 pulgadas antiguo (pre-unibody, con la carcasa toda cromada) y un MacBook de 13 pulgadas blanco.
- Lo primero que me llama la atención es que Apple ha optado por colocar todos los conectores a la izquierda (esto mismo ya ocurría en el MB blanco, pero no en el antiguo MBP, con conectores USB a la derecha). Es bonito, es racional, pero ¿práctico? ¿Qué pasa cuando necesitamos conectar un ratón externo con cable? (está bien, quizás a algunos os parezca antidiluviano no usar un ratón inalámbrico, pero seguro que otros tantos seguís prefiriendo el cable). Los ratones para portátil suelen tener un cable muy corto, demasiado corto, que dificulta enormemente el trabajo.

- Como nota positiva, sin embargo, debo decir que el tacto del trackpad de cristal, con su superficie más que generosa, es realmente muy suave y preciso. Y aunque al principio se hace extraño no tener una zona específica para hacer clic, se agradecen mucho los vídeos en las preferencias del trackpad para pillarle rápidamente “el truco”:

- Más cosas: la distancia del teclado me sigue pareciendo excesiva, al igual que en mi antiguo MBP. El salto abrupto de la carcasa a la mesa y la enorme distancia hasta el teclado hace que tus brazos y manos se acaben resintiendo. Apple incluye en las instrucciones en papel una serie de recomendaciones posturales, pero en mi opinión, de poco sirven si tienes que darle un uso intensivo al teclado. En este sentido me resulta bastante más agradable el tacto del MB de 13 pulgadas blanco, cuya distancia desde el borde hasta el teclado es mucho menor y hace que la experiencia de teclear resulte más cómoda.
- La pantalla (aunque no me gusta especialmente su acabado glare) es una gozada: contrastada, luminosa y excelente para un uso fotográfico, como atestigua Rob Galbraith en su review (en inglés).
- Otra queja: la conductividad eléctrica de la carcasa de aluminio. Lo mismo me ocurría con el MBP antiguo: cuando está conectado a una fuente de alimentación, al mover las manos por encima de la carcasa produce un leve “cosquilleo” eléctrico. Quizás a algunos les parecerá estimulante, pero a mí no me hace mucha gracia
- El acabado de la carcasa unibody es muy cuidado y pulido, y le da un toque de elegancia a toda la máquina (mientras que mi antiguo MBP todavía tiene el botón de encendido hundido en la carcasa desde los primeros días).


7 Comentarios
Por lo que tengo entendido el cosquilleo electrico solo aparece cuando esta conectado a una fuente de alimentacion sin toma de tierra… no me pregunteis porque pero es asi y lo he podido comprobar en mi casa, hay enchufes que no hacen que se note y otros que si.
jivjiv: Interesante, no tenía ni idea… lo probaré, a ver.
Coincido con jivijiv, las veces que he sentido "el cosquilleo" han sido usando el enchufe sin toma de tierra. Pero es mismo pasa con los anteriores MacBook Pro y PowerBook.
Confirmo lo de jivijiv…. Pasa lo mismo si utilizas la pieza pequeña del cargador (la que te permite enchufar directamente el cargador a la toma de corriente) ya que carece de toma de tierra…
Si todos los unibody son MacBook Pro, ¿no deberían quitar la coletilla de Pro?
Tienes razon con la distancia del teclado. Personalmente me gusta que esté más pegado al borde como en mi antigua PowerBook G4!
pero aun así me sigue impresionando el tackpad multitouch
Una pregunta, para uso de fotografia, sirve tener la tarjeta gráfica adicional de 512MB 9600Geforce? o la 9400 es más que suficiente?
Gracias