Desde hace una semana, he sustituido el disco Scorpio Black 250 GB de mi MacBook de antigua generación (con la carcasa blanca) por un disco SSD Patriot Wrap V.2 de 128 GB.
Si no sabes de qué estoy hablando, los SSD son los discos duros del futuro: en lugar de componentes mecánicos (platos y brazo) están hechos enteramente de chips de memoria y componentes electrónicos (no me preguntéis sobre el tema porque no soy un entendido). Tienen varias ventajas:
Ausencia de piezas mecánicas = menos riesgo de fallos y mejor solidez
Ausencia de piezas mecánicas = sin ruido
Memoria flash = alta velocidad
Menor consumo = mejor autonomía (aunque no he tenido ocasión de notar la diferencia)
Por supuesto también presentan algunos inconvenientes:
El precio. Está bajando rápidamente, pero sigue siendo una opción cara (casi 400€ por este SSD de 128 GB)
La capacidad: 128 GB es mucho espacio para mí, que escribo en el portátil, pero no será así para todo el mundo.
Según los casos, un rendimiento menor del prometido
Frente al SSD, un disco duro clásico, pero potente: el Scorpio Black (7200 rpm, 16 MB de caché)… que nunca me llegó a gustar a pesar de su alto rendimiento, porque es ruidoso y vibra, lo que hace que resulte desagradable usar el portátil para alguien que aprecia el silencio. Resumiendo, compré el SSD, instalé OSX y… qué se puede decir a parte de ¡WOW!
La velocidad de arranque (hasta la ventana de inicio de sesión) no varía mucho (21 o 22 segundos con el cronómetro en mano frente a 24 o 25 segundos con el Scorpio), pero a partir de ahí reacciona más rápido (mucho, o quizás un poco). Las aplicaciones se inician más rápidamente, los documentos parecen abrirse más rápidamente, etc. Incluso Firefox es rápid. Tengo la impresión de estar trabajando en el MacPro, pero estoy usando un portátil. De hecho, Firefox o incluso Word arrancan más rápidamente que en el Mac Pro —aunque no lo he cronometrado.
Eso por no hablar del silencio de funcionamiento. Ningún chasquido ni vibración de ningún tipo. El ventilador solamente se pone en marcha cuando el Mac se calienta (pensemos en Youtube o sitios con Flash).
A pesar de darle un uso muy intensivo (multimedia, Web, mail, texto…), todavía no he sufrido ninguna ralentización de la que han hablado algunos de los sitios especializados en pruebas, como Anandtech. Quizás sea que mi modelo de disco, más reciente, tiene mejores componentes. No lo sé, pero os mantendré informado si noto algún bajón de rendimiento.
¿Y qué hay del rendimiento real, con cifras? Reconozco que mi impresión personal, aunque sincera, es difícilmente cuantificable. “Wow” no es muy preciso
Los que me conocen saben que no soy muy aficionado a los tests (lo único que me interesa realmente es probar el aparato para ver si me conviene) pero como sé que interesa a muchos, he aquí los resultados que he obtenido con QuickBench de SpeedTools. Pienso que os dará una buena idea, aunque las condiciones de los tests puedan ser discutibles (no soy realmente profesional) han sido absolutamente idénticas en ambos discos: montados en el mismo MacBook (C2D 2Ghz, 3 GB de RAM, OS 10.5.5), con la misma instalación de OSX y sin ninguna otra aplicación funcionando. Para los amigos de las cifras, aquí está el resultado
SSD Patriot V2 128 GB vs Scorpio black 250 GB
Desde hace una semana, he sustituido el disco Scorpio Black 250 GB de mi MacBook de antigua generación (con la carcasa blanca) por un disco SSD Patriot Wrap V.2 de 128 GB.
Si no sabes de qué estoy hablando, los SSD son los discos duros del futuro: en lugar de componentes mecánicos (platos y brazo) están hechos enteramente de chips de memoria y componentes electrónicos (no me preguntéis sobre el tema porque no soy un entendido). Tienen varias ventajas:
Por supuesto también presentan algunos inconvenientes:
Frente al SSD, un disco duro clásico, pero potente: el Scorpio Black (7200 rpm, 16 MB de caché)… que nunca me llegó a gustar a pesar de su alto rendimiento, porque es ruidoso y vibra, lo que hace que resulte desagradable usar el portátil para alguien que aprecia el silencio. Resumiendo, compré el SSD, instalé OSX y… qué se puede decir a parte de ¡WOW!
La velocidad de arranque (hasta la ventana de inicio de sesión) no varía mucho (21 o 22 segundos con el cronómetro en mano frente a 24 o 25 segundos con el Scorpio), pero a partir de ahí reacciona más rápido (mucho, o quizás un poco). Las aplicaciones se inician más rápidamente, los documentos parecen abrirse más rápidamente, etc. Incluso Firefox es rápid. Tengo la impresión de estar trabajando en el MacPro, pero estoy usando un portátil. De hecho, Firefox o incluso Word arrancan más rápidamente que en el Mac Pro —aunque no lo he cronometrado.
Eso por no hablar del silencio de funcionamiento. Ningún chasquido ni vibración de ningún tipo. El ventilador solamente se pone en marcha cuando el Mac se calienta (pensemos en Youtube o sitios con Flash).
A pesar de darle un uso muy intensivo (multimedia, Web, mail, texto…), todavía no he sufrido ninguna ralentización de la que han hablado algunos de los sitios especializados en pruebas, como Anandtech. Quizás sea que mi modelo de disco, más reciente, tiene mejores componentes. No lo sé, pero os mantendré informado si noto algún bajón de rendimiento.
¿Y qué hay del rendimiento real, con cifras? Reconozco que mi impresión personal, aunque sincera, es difícilmente cuantificable. “Wow” no es muy preciso
Los que me conocen saben que no soy muy aficionado a los tests (lo único que me interesa realmente es probar el aparato para ver si me conviene) pero como sé que interesa a muchos, he aquí los resultados que he obtenido con QuickBench de SpeedTools. Pienso que os dará una buena idea, aunque las condiciones de los tests puedan ser discutibles (no soy realmente profesional) han sido absolutamente idénticas en ambos discos: montados en el mismo MacBook (C2D 2Ghz, 3 GB de RAM, OS 10.5.5), con la misma instalación de OSX y sin ninguna otra aplicación funcionando. Para los amigos de las cifras, aquí está el resultado
En el Scorpio:
En el SSD: